LAS LEYES DE EXPERIMENTACIÓN ANIMAL: GUÍA PRÁCTICA PARA ENTENDERLAS

Cuando llega la hora de comprar productos cosméticos y de higiene personal, cada vez somos más los que acudimos a las etiquetas de los envases para comprobar si el producto en cuestión tiene la famosa pegatina de “cruelty free”, pero… ¿Qué quiere decir que un producto sea cruelty free?, ¿qué leyes existen en el ámbito de la experimentación en animales?, ¿cómo entenderlas?. A continuación, os ofrecemos una práctica guía para entender a qué se llama “cruelty free” y la legislación que regula esta materia.

Cruelty free, ¿qué implica?

Para que un producto sea considerado como CRUELTY FREE, es necesario que ninguno de los ingredientes que forman parte del producto final, ni éste en sí,  hayan sido testados en animales. Sin embargo, ello no quiere decir que dichos productos estén 100% libres de crueldad animal ya que, si bien es cierto que no han sido testados, pueden contener ingredientes de procedencia animal como leche, miel, colágeno, carmín o cochinilla, entre muchos otros.

¿Y qué hay de los productos veganos?. Para responder a esta pregunta, es necesario que primero aclare un par de conceptos. En primer lugar, el veganismo es un estilo de vida que evita, en todo lo posible, la explotación y sufrimiento animal en todas sus formas. Con ello, un producto verdaderamente vegano es aquel que no solo no contiene productos de origen animal, sino que tampoco testa. Existe un certificado “VEGAN” otorgado por la Vegan Society, el cual implica que el producto es 100% vegano, es decir, que no contiene ingredientes de origen animal, ni ha sido testado en ningún momento en animales.

¡Ojo! Muchas veces, cuando os fijéis en las etiquetas de los productos y veíais otros sellos que tengan la palabra “Vegano” (distintos del de Vegan Society), no querrá decir que no testen, ya que solo indican que no contienen productos de origen animal. En estos casos, las etiquetas tendrían que venir con el sello de cruelty free también para asegurarnos del todo de que dichos productos efectivamente no testan. Sabemos que esto puede ser un poco lioso a la hora de escoger nuestros productos de cosmética. Por eso, os animamos a que sigáis unas sencillas pautas:

  1. Buscar productos con el sello “VEGAN” de la Vegan Society.
  2. Muchos productos no han obtenido la acreditación. En estos casos, aseguraros de que el producto tenga el sello de cruelty free y cualquier otro que indique que es vegano.
  3. En última instancia, podéis fijaros en que el producto lleva el sello de cruelty free y leer los ingredientes del producto para aseguraros que es vegano también. Próximamente lanzaremos un blog de cómo entender las etiquetas de los productos, que os será de gran utilidad. ¡Estad al tanto!

 

Las leyes sobre el testado de animales, ¿qué implican y cómo entenderlas? 

En la UE está en vigor la directiva 2003/15/CE, destinada a prohibir en su totalidad la fabricación y venta en suelo europeo de productos cosméticos que hayan sido previamente testados en animales de laboratorio. Esta directiva tuvo dos fases en su aplicación:

  1. Primera fase: tuvo lugar en el periodo 2004-2009. En ella se prohibió la experimentación en animales con fines cosméticos de cualquier producto e ingrediente que formase parte del producto final en la UE para su fabricación o venta en suelo europeo.
  2. Segunda fase: a partir del 2013, esta prohibición se extendió a las pruebas de toxicidad que, hasta esta fecha, habían estado exentas en la aplicación de la primera fase.

Con esta directiva, al menos en la UE, cualquiera pensaría que todos los productos de cosmética están libres de crueldad animal, pero…¿Hasta qué punto es esto cierto?. Como cualquier ley, existen lagunas y excepciones, y creemos importante conocerlas para que no te pillen desprevenido/a.

  1. Los productos que hubiesen sido fabricados con anterioridad a la entrada en vigor de esta directiva y hubiesen podido ser testados en animales no se dejaron de comercializar durante la primera fase de aplicación de la directiva.
  2. En  2006 la Comisión Europea publicó el Reglamento (EC) 1907/2006, más conocido como Reglamento REACH, con el objetivo de que las sustancias químicas que se comercializan y utilizan en la UE sean seguras para la salud y para el medio ambiente. Este reglamento señala que las empresas que importan o fabrican en la UE alguna sustancia en grandes cantidades (igual o superior a una tonelada anual), deben presentar ante la ECHA (European Chemicals Agency) una solicitud de registro que les permitirá seguir comercializando dicha sustancia. Pese a que la UE prohíba la comercialización de productos cosméticos que hayan sido testados en animales, esta prohibición puede entrar en conflicto con la obligación que estipula el Reglamento REACH. Muchas veces, las empresas acaban recurriendo a la experimentación en animales para determinar las propiedades toxicológicas como parte de los requisitos del registro REACH. Esta situación no está libre de controversia, sin embargo la Comisión Europea sigue señalando que la experimentación animal estará permitida como último recurso para evaluar los peligros y riesgos de estas sustancias.
  3. Esto se une directamente al hecho de que la UE permite testar ciertas sustancias o ingredientes que se utilicen en productos que pertenecen a ámbitos distintos del sector de la cosmética. Con ello, si un producto cosmético tiene un ingrediente que ha sido testado como consecuencia de formar parte de un producto de limpieza del hogar, por ejemplo, dicho producto cosmético se podrá comercializar a pesar de contener ese ingrediente.
  4. Además, según la ley europea, la experimentación en animales debe sustituirse por otros métodos de prueba alternativos y homologados por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Pero, ¿y si no hubiese un método alternativo aceptable?. En este caso, como hemos podido ver en el punto 3, la ley señala que se permite la experimentación con animales como última alternativa. Y ello, por no mencionar que las empresas siempre podrían alegar ante la Comisión Europea la dificultad económica o práctica de implementar los métodos alternativos de prueba de un determinado producto cosmético. En estos supuestos, la ley no prohíbe determinantemente el testado, dejando a juicio de la Comisión la toma de esta decisión.
  5. Por último, hay que tener muy presente que existen países donde, para la comercialización de cosméticos, se requiere por ley haberlos testado en animales previamente. Este es el famoso caso de China, que exige la experimentación en animales para gran parte de los productos que importa. Todos sabemos que China representa un mercado potencial muy suculento dada su vasta extensión geográfica. Queda a discreción de las empresas, y a su juicio ético, si quieren vender en países como China, donde sus productos deben testar en animales. Por ello, es importante entender que aunque compres productos en la UE que están libres de crueldad animal en este territorio, puede que la empresa que los fabrica mande muestras de sus productos a laboratorios en China, por ejemplo, para poder comercializarlos en dicho país. Por ello es importante buscar el sello de CRUELTY FREE, ya que la filosofía detrás del mismo es precisamente la de una marca ética que no testa en animales bajo ninguna circunstancia.

Sabemos que no es fácil identificar las empresas que son éticas y realmente no testan en animales. La legislación europea no exige que las empresas especifiquen en sus productos que no testan, sin embargo, os animamos a buscar alguno de los símbolos oficiales que avalan que los productos a los que se otorgan no han realizado pruebas de experimentación en animales.

Recordad, siempre es más conveniente buscar productos que tengan ambos sellos (el de vegano y el de cruelty free). En caso de no tenerlos, aseguraros de que la empresa tenga el sello de cruelty free y, si queréis que sea vegano, aseguraros también de leer la lista de ingredientes. Existe mucha información en internet donde podréis comprobar si una marca está realmente libre de crueldad animal. Una app muy útil en estos casos y que además es gratis para descargar es Bunny Free.

Esperamos que este artículo os haya ayudado a resolver vuestras dudas y a entender mejor qué significa el concepto cruelty free. Si estáis buscando productos veganos para la higiene personal, aqui teneis una lista con nuestros 10 productos veganos preferidos.

 

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